La falacia de que el gobierno crea empleos

Por Dan Mitchell, académico titular del Cato Institute.

El Presidente-Electo Obama ha anunciado que quiere un gran paquete de “estímulo” para crear 2,5 millones de trabajos para el 2011.[…]

En parte, este es un debate acerca de la economía Keynesiana, la teoría de que la economía puede ser estimulada si el gobierno pide dinero prestado y luego se lo da a la gente para que lo gaste. […] Ignora el hecho de que, en el mundo real, el gobierno no puede inyectar dinero a la economía sin antes retirarlo de ella. Más específicamente, la teoría solo observa la mitad de la ecuación –la parte en la cual el gobierno pone el dinero en el bolsillo derecho. Pero, ¿de dónde obtiene el gobierno ese dinero? Lo presta, lo cual significa que lo retira del bolsillo izquierdo. No hay un aumento en lo que los Keynesianos denominan como la demanda agregada. El Keynesianismo no aumenta el ingreso nacional. Simplemente lo redistribuye. El pastel es dividido de distinta manera, pero no ha crecido. La teoría y la evidencia nos llevan a tres conclusiones inevitables:

La teoría de que la creación de trabajos estimulada por el gobierno ignora la pérdida de recursos disponibles al sector productivo de la economía. Frederic Bastiat, el gran economista francés (si, había economistas franceses admirables, aunque todos vivieron en los 1800s), es muy conocido por muchas razones, incluyendo su explicación de lo “visible” y lo “invisible”. Si el gobierno decide construir un “Puente a ningún lado”, es muy fácil ver a los trabajadores que son empleados en ese proyecto. Esto es lo “visible”. Pero lo que es menos obvio es que los recursos para construir ese puente están siendo tomados del sector privado y por lo tanto ya no están disponibles para otros usos. Esto es lo “invisible”.

Los denominados paquetes de estímulo rinden poco. Aún si uno asume que el dinero fluye del cielo y no tenemos que preocuparnos de lo “invisible”, el gobierno nunca es una manera eficiente de lograr un objetivo. Basándonos en la cantidad de dinero que está siendo discutida y los supuestos de cuántos trabajos serán creados, el profesor de Harvard Greg Mankiw llenó los espacios en blanco y calculó que cada nuevo trabajo (asumiendo que de hecho se materializan) costará $280.000. Pero como el dinero no viene del cielo, este cálculo es solamente un costo parcial. En realidad, el costo de cada trabajo público debería reflejar cómo esos $280.000 hubieran sido gastados de manera más productiva en el sector privado.

Los trabajadores públicos son tremendamente compensados en exceso. Hay varias razones por las cuales cuesta tanto que el gobierno “cree” trabajos, incluyendo la inherente ineficiencia del sector público. Pero el factor dominante es la probabilidad de paquetes que remuneran excesivamente a los burócratas. De acuerdo a los datos del Bureau of Economic Analysis, el empleado promedio del gobierno federal ahora gana casi el doble que los trabajadores en el sector productivo de la economía.

A pesar de estos argumentos, es muy probable que los políticos en Washington pasen una ley llena de “estímulos”. Aunque puede que haya algunas personas ingenuas que creen que un gran aumento en el peso del gobierno de alguna manera es una receta para crear empleos, los políticos tienen un interés personal de moverse en esa dirección porque aumenta su poder y su influencia.
Ellos ganan y los contribuyentes pierden. Vía El Cato


- Para una explicación más completa del porqué el gobierno no crea empleos, podeis leer el capítulo tercero de la extraordinaria e imprescindible "Economía en una lección", que podeis leer, descargar e imprimir gratis pinchando aquí


1 comentario:

Carlota dijo...

"El Presidente-Electo Obama ha anunciado que quiere un gran paquete de "estímulo" para crear 2,5 millones de trabajos para el 2011"

Fue algo peor que eso:
Obama dijo, urbi et orbi, que había dado orden a su equipo de que se pusiese a trabajar para crear dos millones de puestos de trabajo, ...
Entonces yo pensé:
'pero qué tacaño el Obama: si todo consiste en dar órdenes -tipo fiat lux- por qué no ordenar la creación de cuatro millones, ... y, que caray, ya que de órdenes creativas o creadoras se trata, por qué no ordenar a la naturaleza que cese en sus hostilidades y que rinda sus frutos sin necesidad del esfuerzo humano. Con la cantidad de cosas que podríamos hacer liberados de la esclavitud del trabajo. Venga, Obama, no ordenes la creación de trabajo; ordena que se pueda vivir chachi guay sin trabajar'
Sí, ya sé que me he ido demasiado lejos, pero es que estoy irritado por las últimas declaraciones de Z, que ha dicho que lo va a conseguir, porque tiene una gran confianza en ... nosotros.