Ejecuciones en Irán y Alianzas de Civilizaciones

El pasado 1 de agosto, siete hombres eran colgados en Mashad, la segunda ciudad más habitada de Iran, mientras el gentío gritaba «¡Alhamd li-Allah! -¡Alabado sea Alá!». La ejecución forma parte de la campaña contra el «gamberrismo» antiislámico puesta en marcha por Ahmadinejad, el amigo de Rodríguez Zapatero, de Moratinos y de Felipe González. Según informa Amir Taheri, buen conocedor de la situación, en las seis semanas previas habían sido ejecutadas 118 personas, incluidas cuatro lapidadas. Según el Fiscal Jefe Islámico, por lo menos otras 150 van a ser ejecutadas en estas mismas semanas del mes de agosto. Es la peor ola de ejecuciones desde marzo de 1984, cuando Jomeini, otro amigo de la izquierda europea, ordenó el fusilamiento de miles de opositores. ¿Contra quién se dirige esta nueva ola represiva? En primer lugar, contra quienes infringen la ley islámica. Según la Policía Islámica, ha habido un millón de detenidos por transgresión de la Ley Islámica de Código Vestimentario; otros 430.000 por delitos de drogas y 4.209 por «gamberrismo antiislamista», estos últimos en Teherán. Hay 6.024 personas en la cárcel por conducta sexual inadecuada. La represión también está atacando a las minorías kurdas y árabes, con casos documentados de desaparecidos. Además, se está cebando en los movimientos sindicales, que en los últimos cuatros meses han organizado 12 grandes huelgas y 47 manifestaciones. Según fuentes sindicales, 25.795 trabajadores sindicados han sido despedidos desde abril, y hay casos de muertos en situaciones no aclaradas. Otro de los objetivos de la represión son los periodistas. Al menos 4.000 páginas web han sido clausuradas hasta ahora, desde abril se han cerrado treinta periódicos y revistas, hay 17 periodistas encarcelados -dos de ellos sentenciados a muerte por ahorcamiento- y el Ministerio de Orientación Islámica ha establecido nuevas listas negras. [...] Por José María Marco en La Razón

No hay comentarios: