De Juana "CHAO"s

A punto de salir libre tras cumplir condena, y en medio de una gran escándalo debido a que un asesino confeso de 25 personas condenado a 3.129 años de reclusión fuese puesto en libertad (debido a los beneficios de redención de pena que preveía el Código Penal de 1973, por el que fue juzgado) tras poco más de 18 años, fue procesado, y decretada su prisión preventiva, por escribir dos artículos de opinión en el diario Gara: Gallizo[7] y El Escudo[8], en los que, según la sentencia de la Audiencia Nacional, amenazaba a responsables de prisiones, políticos y jueces [9].


El 7 de agosto de 2006, en pleno alto el fuego de la banda, inició una huelga de hambre de 63 días contra lo que consideraba una "cadena perpetua", refiriéndose tanto a la aplicación de la doctrina Parot por parte de los jueces de la Audiencia Nacional como a la invención de delitos para procesar a ciudadanos presos una vez cumplida su condena (basándose en las declaraciones del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, que declaró que el fiscal recurriría la excarcelación de De Juana "al límite de sus posibilidades y de las posibilidades del propio sistema judicial", viendo "si es posible que se pueda construir una nueva imputación penal por pertenencia a banda armada, amenazas o por continuidad de alguna forma de la actividad terrorista, incluso desde la cárcel"[10]. Esta huelga de hambre no contaba con el respaldo de la cúpula de ETA, ya que era la primera vez en la historia de la organización que un miembro encarcelado de ETA ejecutaba una medida de presión de este tipo sin consultar anteriormente con la dirección de la banda y por un asunto que le afectaba a él exclusivamente. A finales del verano, el dirigente etarra Juan Lorenzo Lasa Mitxelena (Txikierdi) le hizo llegar por diferentes conductos un mensaje de descontento por parte de la dirección. La huelga de hambre fue, en sus primeros momentos, un motivo de malestar tanto para ETA como para su entorno (la noticia de la huelga tardó 11 días en ser publicada en Gara), puesto que se llevaba a cabo en pleno alto el fuego[4].

El 6 de octubre fue trasladado desde el hospital gaditano Punta Europa hasta la unidad de nutrición del hospital Doce de Octubre en Madrid[11].

Tras finalizar dicha huelga el día 8, De Juana indicó que su decisión no estuvo condicionada por su estado de salud, sino que se debía a las "innumerables" peticiones realizadas por su entorno familiar y social para que no prosiguiera con el ayuno, y al compromiso de la sociedad vasca a la hora de reivindicar "la vuelta" de todos los presos, si bien fuentes de la lucha antiterrorista achacan el fin de la huelga al descontento de la dirección de la banda[4].


El 27 de octubre de 2006 comenzó el juicio en la Audiencia Nacional por el delito de amenazas relativo a la publicación de dos artículos de De Juana en Gara. La sentencia fue emitida el 6 de noviembre, y en ella se le condenaba a doce años y siete meses por un delito de amenazas terroristas.

El día anterior a la recepción oficial de su condena y ante la noticia no oficial de la misma, comenzó una nueva huelga de hambre porque en su opinión ya había cumplido su condena. El 16 de noviembre la Audiencia autoriza controles médicos del preso para velar por su salud y su integridad física. Al negarse a alimentarse, el 24 de noviembre, la Audiencia ordenó su traslado a la Unidad de Nutrición del Hospital 12 de Octubre de Madrid. El 12 de diciembre, De Juana comienza a ser alimentado, en contra de su voluntad, con una sonda nasogástrica. [12]

El 25 de enero de 2007, la Audiencia Nacional, debido al grave estado en que se encontraba por su huelga de hambre, al final decidió por 12 votos a favor y 4 en contra, que el procesado siga en prisión porque su situación ha sido provocada libre y voluntariamente. [13]
Por otra parte se ordenó embargar los derechos de autor del etarra para poder pagar las indemnizaciones a las víctimas[14].

El día 6 de febrero, De Juana es de nuevo noticia por la publicación de una entrevista en el diario británico The Times ilustrada por una imagen suya[15] en la que aparecía amarrado a la cama y con una gran pérdida de peso. La publicación de la entrevista causó gran polémica. Posteriormente se supo que la entrevista se había realizado por carta y, según el Ministerio del Interior, que las fotos las hicieron sus abogados[16] y que, para la foto, se rapó el pelo y se amarró a la cama (puesto que sólo era amarrado cuando se le alimentaba)[17].

El 12 de febrero de 2007 el Tribunal Supremo rebajó su condena de 12 a 3 años a petición de la Fiscalía, si bien De Juana declaró que no abandonaría su huelga de hambre hasta no ser puesto en libertad. El 23 de febrero, De Juana se retiró la sonda por la que era alimentado[18]. Semanas más tarde, el 1 de marzo, el Ministerio de Interior resolvió concederle la prisión atenuada, lo que implicó su traslado a un hospital del País Vasco y su posterior reclusión en su domicilio particular. Tras serle concedida la prisión atenuada, De Juana abandonó la huelga de hambre.

El 4 de junio de 2007 De Juana volvió a amenazar con declararse de nuevo en huelga de hambre [19] si Instituciones Penitenciarias le obliga a llevar una pulsera de control. El portavoz de Askatasuna, Juan María Olano ha manifestado que el etarra rechaza esta medida ya que le haría sentir como "un perro".
El 6 de junio de 2007, tras recibir el alta hospitalaria, volvió a ser trasladado a la prisión de Aranjuez, donde deberá cumplir el tiempo de condena que le queda. Se ha negado a comer desde su ingreso, si bien aún no ha informado el inicio de una nueva huelga de hambre.

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