Un ministro de Justicia que se chulea de no ser independiente

Mariano Fernández Bermejo será el nuevo ministro de Justicia en sustitución de López Aguilar. También conocido como el "fiscal anti-PP" fue nombrado por Conde Pumpido en 2004 fiscal jefe de lo contencioso-administrativo del Supremo en contra de la mayoría del Consejo Fiscal. Antes, entre 1992 y 2003, fue fiscal jefe del TSJ de Madrid. En esa época adquirió notoriedad por admitir su sectarismo públicamente pese a ejercer de fiscal: "Soy de izquierdas y como tal actúo". En 2003 fue expedientado por filtrar una querella a El País y la Cadena Ser, relacionada precisamente con el caso Tamayo-Sáez en la Asamblea Madrid, siendo él uno de los favoritos para entrar en el frustrado Gobierno de Simancas.

Aunque la cualidad exigible a todo jurista es la independencia, el fiscal Mariano Fernández Bermejo no dudó en definirse como "hombre de izquierdas" en unas declaraciones efectuadas a la cadena COPE. Después, añadió lo más preocupante: "y como tal actúo". Miembro de la Asociación Progresista de Fiscales y de 58 años de edad, Fernández Bermejo coincidió en los años ochenta con María Teresa Fernández de la Vega en el equipo del primer ministro de Justicia de Felipe González, Fernando Ledesma.

Poco antes de su relevo en la fiscalía madrileña, Bermejo protagonizó un nuevo escándalo. El entonces ministro de Justicia, José María Michavila, criticó la actitud de Bermejo en el arranque de los juicios rápidos. Ocurrió el 29 de marzo de 2003. En conferencia de prensa conjunta con el ex ministro del Interior, Ángel Acebes, Michavila, preguntado por los fallos informáticos detectados en Madrid en el arranque de este procedimiento, dijo que Fernández Bermejo "se ha manifestado en rebeldía" en la aplicación de la ley y no dudó en que hará "todo lo posible" para que "falle todo". Bermejo se había pronunciado sobre la ley y el CGPJ le abrió diligencias por cuestionar una materia legislativa.

La reacción del fiscal fue presentar una denuncia –lo anunció en la cadena SER– contra el entonces ministro por "mentir gravemente". Ya en el Supremo –tribunal al que ahora llega Bermejo–, Michavila sostuvo sus declaraciones sobre el Fiscal y auguró que la querella carecía de todo fundamento. Así fue. El tribunal no apreció vulneración alguna y absolvió al ex ministro.

Nombrado por Conde Pumpido, sin el apoyo del Consejo Fiscal
El nuevo cambio de Gobierno y la vuelta de los socialistas en 2004 propició otro movimiento en la carrera de Fernández Bermejo. En junio de ese año, el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, decidió proponerle como nuevo fiscal de Sala jefe de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo. El acuerdo se produjo pese a que Fernández Bermejo no ganó en el Consejo Fiscal la votación para el puesto. El ex fiscal jefe de Madrid consiguió cuatro de los 12 votos del Consejo, tres de su asociación y el de Conde Pumpido.

Según argumentó entonces la Fiscalía General, Conde Pumpido decidió proponer a Fernández Bermejo porque ya había estado varios años en el Tribunal Supremo y porque ostentó la Jefatura de la Fiscalía de Madrid, que es la más amplia de todo el Ministerio Público. Recordó también que el Consejo Fiscal tiene un carácter consultivo, pero no vinculante. Eso sí, desde el PP aquel nombramiento fue considerado un ejemplo de "politización" de la Justicia y a partir de ahí los 'populares' acusaron a Conde Pumpido de colocar a "sus amigos" en los puestos clave del Ministerio Público.

Los compañeros de viaje de Zapatero
Mariano Fernández Bermejo se ha significado por sus declaraciones contra los populares. También por reconocer su sectarismo pese a que ejercía como fiscal. Llegó a decir, refiriéndose al PP, que "tras luchar contra los padres" en la Guerra Civil "ahora nos toca luchar contra los hijos". Fue además, el fiscal que filtró a los medios de Prisa una querella sobre el caso Tamayo-Sáez. Por entonces, su nombre sonaba como posible consejero del frustrado Gobierno de Simancas. La filtración le costó un expediente.

"El rencor, el odio y lo que representa la división y el enfrentamiento, olvidados entre los españoles hasta que llegó Zapatero sigue anidando en algunas personas, pocas, y son de las que se rodea Zapatero para continuar con su proyecto", ha denunciado Acebes. Insistía en que el presidente se hace acompañar de "gente que lleva el germen del rencor, el enfrentamiento".

En el caso de Fernández Bermejo, señalaba, lo ha demostrado en episodios "muy peligrosos". En este punto Acebes ha recordado las declaraciones sobre los GAL del que será nuevo ministro de Justicia. Dijo que la persecución y el enjuiciamiento de los GAL fue "un acto de hipocresía colectiva". También han sido polémicos sus pronunciamientos sobre ETA y la lucha judicial para acabar con el terrorismo. El dirigente del PP le recuerda "como uno de los que mayor oposición, y más radical, presentó contra la legislación que iba a terminar y terminó con el terrorismo callejero". "Los obstáculos más graves fueron del nuevo ministro, lo que nos espera…", se lamentaba.

Vía Libertad Digital

2 comentarios:

gallego dijo...

Me consta que Bermejo no tiene simpatía hacia los gallegos......

Anónimo dijo...

Jose Maria Michavila, Buen Ministro de Justicia